La revelación porteña del jazz: Lucas Rochaix

La revelación porteña del jazz: Lucas Rochaix

Quando estive em novembro de 2016 para participar do festival de jazz de BA, tive a oportunidade de conhecer Lucas Rochaix. Ele tinha acabado de lançar seu primeiro cd, “Manovuotometro” com o formato de quinteto. Lucas é a prova viva de como a música, no caso, o jazz, tem uma capacidade de se renovar constantemente e a cada ano novos e talentosos músicos são lançados no mercado. Em 2016, sem dúvida foi o ano do guitarrista Lucas Rochaix, que nessa entrevista ao Clube de Jazz nos conta um pouco da sua rica trajetória musical.

 

Wilson Garzon – Usted nació en una familia musical? Y la guitarra era su primera opción?Lucas Rochaix-mont
Lucas Rochaix – En la familia de mi madre, todos mis tíos al igual que Ella tocaban música de una manera informal. Eran de esas familias de origen italiano donde siempre cantaban los Domingos después de almorzar  y pasaban tardes enteras compartiendo la música. Mi bisabuelo materno era músico y también una de mis tías cantante de Tango. La guitarra era el instrumento que había en mi casa y fue con el que empecé en la música.

WG – Cuéntanos un poco acerca de su formación musical y la elección por el jazz y sus primeras formaciones.
LR – Comencé a tocar la guitarra a los 9 años, tomaba clases en el colegio y con un profesor particular. Al poco tiempo empecé a tocar con amigos música relacionada al Rock. A los 14 años inicié mis estudios en el Conservatorio en donde estudiaba música clásica. En ese momento en paralelo, tuve la necesidad de querer aprender y descubrir nueva música y ahí fue donde de a poco empecé a acercarme al Jazz. Luego tomé clases con Armando Alonso, Sergio Romano y Diego Schissi donde fui profundizando en el género hasta llegar a la Tecnicatura en Jazz del Conservatorio Manuel de Falla.

WG – ¿Cuándo el proyecto de grabar ‘Manovuotometro‘? Es un instrumento de medida? Este nombre se ajusta dentro del disco conceptual?
LR – A fines de 2014 me decidí por iniciar un camino con la música que escribía y escribo, así formé un Quinteto. Tocamos un tiempo y pensé que grabar un disco sería una buena experiencia y una forma de dar a conocer el trabajo que hacíamos juntos. Así en Diciembre de 2015 lo grabamos y en Septiembre de 2016 después de mucho esfuerzo, pude editarlo.

Manovuotometro es un medidor de gas, no sé muy bien para que se usa. La historia con esa palabra tiene una relación más autobiográfica. En mi casa de mi niñez y adolescencia, había un velador construido con uno de estos medidores donde yo todos los días leía la palabra Manovuotometro en él. Durante muchos años leí esa palabra, muchas cosas fueron pasando a lo largo del tiempo y ese velador con esa palabra escrita, siempre estuvo ahí. El simbolismo que para mi tiene esa palabra es ese, que uno crece, acumula historias, pero a lo largo del tiempo hay cosas que se mantienen a tu lado como el primer día y te marcan de dónde venís y quién sos.

WG – ¿Cómo fue la elección de los músicos?
LR – Los músicos que compartieron este disco conmigo, a quienes les estoy eternamente agradecido, son personas que elegí por distintos motivos. Quería hacer un grupo donde las personas que tocáramos viviéramos experiencias parecidas con la música. Además del talento de cada uno, me importaba que sea un grupo joven donde todos estemos viviendo momentos similares en aprendizaje y en donde todos teníamos ese deseo de mostrar nuestras ganas de emerger y ganarnos un lugar. Me parecía muy importante también el deseo de cada uno en participar y tomar como propio el proyecto, de generar un compañerismo y amistad, y creo que esa fue la mejor experiencia de haber grabado “Manovuotometro“.

Con algunos de los chicos ya habíamos tocado pero entre ellos algunos no se conocían previamente al grupo pero nos mostramos muy unidos desde un principio.

WG – Como el repertorio se compone de ocho canciones de su propia autoria, me gustaría que comentasse cada una delas, con énfasis en  el concepto.
LR – Tren y Caminata“, “El río ya está creciendo” y “Planta alta“, son las composiciones mas rítmicas del disco.
El Río ya está creciendo y Planta alta, son las únicas canciones con forma mas tradicional de 32 compases y solos por arriba de esa estructura.
Tren y caminata en cambio, tiene una forma un poco más rara porque tiene todo una parte mas abierta en el medio. Sería mas como una composición más larga. En este tema también hay una idea bastante recurrente en el disco que es la de ir generando capas de sonidos con los instrumentos, cosas que se repiten mucho, pequeñas intervenciones de algunos instrumentos pero que hacen al sonido grupal.

 


M.B.
y “Los anónimos” Son las dos baladas del disco. Las dos tienen una forma un poco larga donde los solos se realizan sobre distintas partes o fragmentos de la forma de la melodía. Los Anónimos, esta inspirada en la pelicula “Le Havre” del director Finlandés Aki Kaurismaki, quien amablemente me autorizó a utilizar un diálogo que extraje de su película. El tema inspirador es el de la situación que viven los inmigrantes africanos al querer entrar a Europa.

En Bici es una canción de jazz con ritmo de Vals, con una forma corta donde tocamos la melodía y abrimos lugar a los solos.

Magnolia fue una de las últimas composiciones que llevé al grupo antes de grabar el disco. Tiene una forma un poco cíclica inspirada en alguno de los ciclos de los arboles de estas flores. En toda la composición hay un loop que hace la guitarra en la parte A y luego en la B ese loop pasa al piano. En este tema, es donde quizás más trabajé las capas que hablaba anteriormente, donde cada instrumento hace un pequeño aporte que aisladamente quizás no funcionaría, pero en un contexto grupal hace que se potencien.

Resignificación es la composición que cierra el disco y quizás la que mejor represente el simbolismo del título del álbum. Comienza como una balada con cierto aire folklórico argentino y luego con la entrada de un loop disparado con un pedal, el tema comienza su camino. El grupo toca sobre el loop cosas escritas donde el loop en ningún momento se modifica pero al imponer nuevas melodías y armonías, este va generando distintas sensaciones. Luego comienza una parte más abierta y libre donde cada solista interactua con el loop y la batería. La idea era poder mostrar como cada improvisador interpretaba ese loop y como pese a ser lo mismo, las distintas ópticas de quienes interactuaban con él lo transformaban y resignificaban.

WG – ¿Cómo es la difusión de su trabajo? Lo que está proyectando para este año? Y cuando se va a dar una llegada en Brasil?
LR – Para un artista independiente y debutante como es mi caso, no es fácil el trabajo de divulgación del disco. Por suerte las personas que lo escucharon me han dado buenas devoluciones y han valorado el esfuerzo y el trabajo. Este año esperemos que se nos sigan abriendo caminos y poder seguir adelante con los distintos proyectos que van realizándose. Ojalá pueda compartir la música con gente que aún no la conoce.

Viajar a Brasil sería muy bueno, es un objetivo poder presentarme allá en algún momento. Ojalá pueda presentarse la oportunidad pronto!

 

 

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